cómo facturar sin ser autónomo

Facturar como freelance 2020: requisitos y obligaciones con Hacienda

Muchos se plantean si se puede facturar como freelance legalmente sin tener que ser autónomos. La inestabilidad laboral, la necesidad de tener ingresos de forma rápida o urgente y la elevada cuota que pagan los autónomos en nuestro país son algunos motivos que llevan a los profesionales a buscar alternativas para trabajar como frelancers o trabajadores esporádicos en distintos sectores o actividades.

Una de ellas, cobrar en negro, no es aconsejable porque, aparte de ilegal, no permite cotizar en la Seguridad Social y le arrebata al trabajador todos sus derechos laborales, así como cualquier posibilidad de reclamarlos.

En pocas palabras, está desprotegido frente a todos los problemas o injusticias que se puedan ocasionar. Tanto en el desempeño de su trabajo como en la relación laboral con la persona o empresa a la que presta sus servicios.

Además, conlleva el riesgo de ser denunciado y tener que pagar una sanción importante. Esta equivaldría a todas las cuotas pendientes de pago desde el inicio de la actividad, a las que se les sumarían un 20 % de recargo más los intereses.

Un problema añadido del trabajo irregular o no declarado es que dificulta la posibilidad de convertir estos trabajos puntuales en una oportunidad de negocio más amplia y una fuente de ingresos importante. Los clientes que valen la pena siempre serán los que prefieren (o exigen) que les emitan una factura por los servicios prestados.

¿Qué obligaciones conlleva emitir una factura?

Para emitir una factura es obligatorio declararla a Hacienda. A priori es también obligatorio estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Sin embargo, hay ciertos casos concretos en los que no hace falta este segundo requisito para emitir una factura.

Normalmente la necesidad de facturar sin ser autónomo la tienen los profesionales que acaban de iniciar su actividad por cuenta propia y casi no ganan dinero con ello. También necesitan una solución quienes compaginan un trabajo principal con uno secundario que ejercen de forma muy esporádica. Un tercer caso sería el de aquellos que tienen que cesar su actividad porque conlleva demasiados costes o aquellos que ya han sido autónomos pero actualmente no pueden permitírselo porque no les sale rentable.

Freelance: cómo facturar sin estar dado de alta en autónomos

¿Cuántas veces puedo facturar como freelance sin pagar cuotas a la Seguridad Social?

¿Y cuáles son estas condiciones que permiten facturar sin ser autónomo? La primera es que la actividad que se realiza no sea estable o sostenida en el tiempo. Es el caso por ejemplo de los estudiantes que dan clases particulares de forma ocasional o los creativos y artistas que quieren facturar encargos o proyectos muy esporádicos.

Otro ejemplo sería el de quienes ya tienen un trabajo por cuenta ajena pero ejercen una segunda actividad que no es habitual ni proporciona una renta estable. Cumpliendo solo esta condición ya es posible facturar sin ser autónomo.

Sin embargo, hay que ir con cuidado con lo que se considera habitual y lo que no, ya que la Inspección de Trabajo está atenta a cualquier indicio de fraude. Por tanto, hay que vigilar que el trabajo no sea lo suficientemente habitual como para tener que darse de alta como autónomo.

¿Cuánto puedo facturar como freelance sin darme de alta como autónomo?

Aquí es donde entra la segunda condición que permite facturar sin pagar las cuotas de autónomo. Aunque la actividad sea habitual, si esta no proporciona las rentas suficientes para vivir, no hace falta ser autónomo para facturar.

¿Y qué se considera que no sean suficientes para vivir? Pues que no alcancen el Salario Mínimo Interprofesional, el cual se sitúa actualmente en 13.300 euros al año o 950 euros al mes. Este sería el caso de los emprendedores de cualquier actividad que todavía tienen muy pocos ingresos.

En el caso de trabajar con una cierta frecuencia y continuidad, además de no llegar al SMI, es importante que el trabajador esporádico no realice su actividad para un solo cliente. Esto implicaría una falsa situación de autonomía, pues cuando se tiene un solo pagador se depende de él.

En este caso lo que correspondería sería que el pagador contratara al prestador de servicios o que el prestador de servicios se convirtiera en autónomo y empezara a trabajar con más de un cliente.

Requisitos para facturar como freelance sin ser autónomo

Por tanto, a modo de resumen, podrás facturar sin ser autónomo cuando:

Se trate de algo puntual o esporádico. Este es el requisito más importante porque sirve para demostrarle a Hacienda que esta actividad no es tu fuente de ingresos principal. Si es un extra que realizas de forma ocasional, no tendrás problema con el organismo fiscal.

No superes el Salario Mínimo Interprofesional. Es decir, que al año no se alcancen los 13.300 euros facturados. Aunque esto no es una regla oficial, la ley es muy poco específica en este sentido. Por tanto, si Hacienda te reclama en algún momento bastará con que cumplas este requisito para que un juez determine que tienes la razón, puesto que no llegas a los ingresos mínimos que hacen exigible ser autónomo.

¿Cómo facturar siendo freelance sin estar dado de alta?

Que puedas facturar sin estar dado de alta como trababador autónomo no significa que puedas emitir facturas sin realizar ningún trámite. Como hemos anticipado, para acogerte a esta opción es necesario que te des de alta en Hacienda.

Concretamente, te tienes que registrar en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores. De esta manera Hacienda controla tu actividad y lo que facturas. Para ello solo tienes que rellenar el modelo 036. Este trámite es gratis y es indispensable para poder declarar luego nuestros impuestos. De lo contrario estaremos apropiándonos de ellos de forma ilegal. Si emitimos una factura sin habernos dado de alta en Hacienda estaremos cometiendo un delito.

La segunda obligación que tienes que cumplir, por tanto, es estar al día con las declaraciones de impuestos. Las obligaciones tributarias en este caso serán el pago del IVA y el IRPF. Para declarar el IVA hay que presentar el modelo 303 y su equivalente anual, el modelo 390. Presentar trimestralmente el modelo 130, por su parte, será necesario para liquidar el IRPF.

Estos trámites, aunque son gratuitos, habitualmente implican una cierta dificultad. Por ello algunos autónomos prefieren contratar gestorías que les lleven todos esos trámites para ahorrarse esa parte de papeleo.

Si eres un freelance, tus ingresos son escasos y no puedes pagar una gestoría, tendrás que hacer tú mismo esos trámites o encontrar a alguien que te ayude. Además, también deberás aprender a crear tus propias facturas para entregárselas al cliente.

¿Hay otra forma de facturar como freelance sin cuotas?

La vía alternativa y más fácil para facturar sin tener que ser autónomo es recurrir a una cooperativa de trabajo asociado o de impulso empresarial. El mecanismo es muy sencillo: consiste en pagar la cuota anual de asociado en una de estas cooperativas y que ella se encargue de emitir las facturas por ti cobrádote un porcentaje por los gastos de gestión.

Es decir, con esta opción el trabajo se factura a nombre de la cooperativa y no al nuestro. Pero estaremos dados de alta en la Seguridad Social, con los seguros pertinentes y cotizando por nuestra actividad.

De este modo, trabajar  a través de una cooperativa implica estar dados de alta como trabajadores por cuenta ajena los días que vayamos a realizar el trabajo puntual. La cooperativa descontará los impuestos que haya que abonar y nos liquidará la factura en nuestra cuenta. Es el caso de Acento, que además se encarga de realizar todos los trámites y gestiones relativas a la emisión de la factura y la gestión del cobro con nuestro cliente.

Esta cooperativa, pensada expresamente para profesionales freelance artistas, creativostécnicos, y del mundo deportivo y saludable trabaja con una plataforma online desde la que se pueden solicitar todo tipo de certificados y documentos comunicando directamente con las Administraciones Públicas. Acento proporciona además un servicio de asistencia y gestión en cuanto a contratos y licitaciones públicas, subvenciones y ayudas y un servicio de asesoramiento profesional, jurídico y laboral.

¿Qué pasa si facturo como freelance sin pagar las cuotas y no cumplo los requisitos?

Si no se cumplen los requisitos para facturar sin estar dado de alta en el RETA, lo más probable es que te caiga una dura sanción por parte de Hacienda. Aparte de la multa por estar cometiendo un delito, te obligará a abonar las cuotas que has evitado pagar hasta el momento con un recargo del 20 % por la demora.

Además, aunque a las cuotas evitadas les hubiera correspondido alguna bonificación por tus circunstancias (por ejemplo la reducción a 50 euros de los seis primeros meses como autónomo, conocida como tarifa plana), lo que te cobrarán es la cuota íntegra de 267 euros, más el recargo y la multa.

1 comentario en “Facturar como freelance 2020: requisitos y obligaciones con Hacienda”

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